Laparoscopia Ginecológica

¿Para qué sirve la cirugía por laparoscopia ginecológica?

 

La Laparoscopia es una técnica mínimamente invasiva,  útil para el tratamiento de las siguientes patologías:

  • Quistes de ovario: Mediante la cirugía laparoscópica se extrae el quiste conservando el ovario, manteniendo así la fertilidad de la mujer.
  • Incontinencia urinaria y prolapso genital: La cirugía laparoscópica consiste en la colocación de una malla sintética que fija los órganos pélvicos hacia el sacro. Está indicado en casos específicos y cuando el prolapso es severo.
  • Miomas: Esta intervención consiste básicamente en la extracción del mioma pudiendo conservar el útero para futuros embarazos.
  • Cistocele/Rectocele: La cirugía se realiza básicamente por vía vaginal y corrige el descenso de la vejiga para volver a posicionarla en su lugar. Si a su vez existe incontinencia de orina, se puede proceder a la colocación de mallas en la misma intervención.
  • Endometriosis: A través de esta cirugía laparoscópica se consigue un mayor grado de precisión e identificación de los focos de endometriosis, con su posterior eliminación.
  • Esterilidad: Entre las acciones más comunes que se realizan en esta cirugía están la resección de pólipos, de miomas submucosos, adherencias, etc. con el objetivo de solucionar los problemas de concepción.

¿En qué consiste la cirugía laparoscópica ginecológica?

Los avances tecnológicos han facilitado y mejorado en gran manera las intervenciones quirúrgicas de tipo ginecológico. Una de las técnicas más eficaces y utilizadas es la laparoscopia ginecológica, que permite al médico visualizar el interior del abdomen y la pelvis de la paciente.

El cirujano realiza una pequeña incisión en el ombligo, por donde se introducirá un tubo con una cámara diminuta, el laparoscopio, y que le permitirá visualizar los órganos de la paciente sin tener que realizar una cirugía mayor.

Por medio de esta cámara y con otros instrumentos, el médico realizará la cirugía que necesita la paciente, ya sea, por ejemplo, una reconstrucción del suelo pélvico o una histerectomía (extirpación del útero), todo con una cirugía mínimamente invasiva.

 

Recuperación de la cirugía laparoscópica

Las ventajas de la cirugía por laparoscopia frente a la cirugía ginecológica convencional son notables.

  • El tiempo de hospitalización es menor. A las 24 h. o 48 h. después de la intervención, la paciente podrá volver a casa, y al cabo de una semana, podrá llevar vida normal. También disminuirán las incomodidades y el dolor propios de una intervención quirúrgica.
  • Al ser una cirugía más precisa, aumentan las posibilidades de mantener la fertilidad de las pacientes.
  • Hay menos complicaciones infecciosas, pues con la cirugía laparoscópica el abdomen permanece cerrado y con una herida diminuta. La posibilidad de contaminación por gasas, guantes y suturas también disminuye.
  • Sin cicatriz. Las ventajas estéticas son obvias, pues la cicatriz de una laparoscopia es prácticamente inexistente, frente a las cicatrices mayores de la cirugía convencional.

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